
Un vuelo liberador de mente,
mirada perdida paciente, simplemente
dirigida al paisaje, siguiendo la luz,
con los ojos cerrados.
De una forma delicada y vacilante,
cae la sombra adornada por claveles,
es la señal, para del sueño despertar,
cerrando la mente, se ciñe a observar.
Es ahí, sin pérdida del tiempo,
donde descubre a su presa,
inocentemente divagando y danzando,
en sus pensamientos, su destino.
Fríamente y detenidamente vigila,
pareciese no ser una victima más,
la duda de sacrificio aparece, el objetivo
parece entregarse sin importancia.
Es ahí en la oscuridad, cuando
esta descubre que con la llegada
de la guardiana de secretos, su
verdugo despertó de laberintos de palabras.
Recita versos e insinuaciones,
tratando de dejar en claro su deseo,
el cometido de la visita, con tal de
obtener un gran sueño.
Advertencia el poseedor de plumas canta,
no solo trae la satisfacción de
conocer y el pensar mejor, ya que
es conocido por cobrar con violencia.
Pero el apetito de la sabiduría,
esta impregne, no importa el costo,
aún dando lo más preciado,
tardó suficiente encontrándolo.
Discusión sin una aparente razón,
se pierde la paciencia, cuando el viento
pasa fuertemente, arrastrando todo.
se cruzan miradas, aparece una sonrisa.
Si se esta dispuesto a perder tanto,
la estrigiforme de baño de luz deja la lógica.
Habiendo cumplido y con tanta demora,
se extraña del acto que vivió.
Violentamente en un sutil movimiento,
llenó ese apetito de sabiduría, y aún
sin querer, dio castigo por el egoísmo.
Y recordó los pequeños susurros.
“Tengo locura, esta es mi única
salvación, consiguiendo el deseo
del conocimiento, pierdo mi vida, el
problema es que ya no es mía, me gusta
no ser dueña de mi vida, todo lo
dejo perdido plasmado en lirios,
es así como busco de nuevo la
tan afanada sabiduría.
Adelante que yo te busque a ti.”

Sofía Steiner

